S A R A H C O R O N A B E R K I N
El lenguaje
periodístico
Leer como forma de comunicación
L
os distintos medios de comunicación, de acuerdo con las tecnologías que emplean, favorecen ciertos contenidos y determinan en gran
medida las formas en que conocemos nuestro mundo y actuamos sobre él.
Descubrir el entorno a través de la palabra escrita comporta diferencias en
cuanto a la manera en que se ordena, explica, define y disfruta la propia existencia.
El periódico es un
vehículo importante de la comunicación escrita y
puede ser un medio para que los niños y jóvenes se
información periodística y pueden encontrarse nuevos ejemplos y aplicaciones de algunos conceptos.
Esto permite que el periódico se transforme en una
herramienta para enseñar a leer, identificar los elementos de la gramática, las reglas ortográficas; para
proveer de ejemplos de problemas matemáticos, interpretar gráficas, hacer debates sobre temas políticos, sociales, ecológicos; para emplearlo en la educación artística, etcétera.
La actualización de datos
y material didáctico de apoyo no está al alcance de
la mayoría de las escuelas y los profesores por costos que implica y por el ritmo vertiginoso de las noticias.
Hoy más que nunca la historia está en constante mutación y la rapidez y el bajo costo con que
el periódico difunde la información puede ser un complemento importante del libro de texto.
P
roponer un medio de comunicación como apoyo didáctico, invita a reflexionar sobre su forma y contenido.
El periódico, los contenidos
que maneja, así como su manera específica de comunicar, tiene ciertas características que lo hacen
atractivo para la educación infantil y juvenil.
Utilizar el periódico en el salón de clases inicia al
niño y al joven en el hábito de la lectura diaria.
El
ser humano prefiere acercarse a las experiencias que
conoce.
Así se explica su placer por ver infinitas veces la telenovela siempre-igual y los mismos géneros cinematográficos, así como oír los mismos temas
y ritmos musicales.
Conocer y dominar la lectura así
como el lenguaje del periódico hará de los niños, apasionados lectores adultos.
Tradicionalmente la escuela exige que sus alumnos ajusten sus intereses a los del grupo con el fin de
homogeneizarlo.
Por otro lado, si el alumno participa y tiene la posibilidad de elegir el material de trabajo a partir de sus intereses personales, el aprendizaje se facilita.
Si desde los primeros años se
aprovecha el periódico como recurso didáctico, se
integran los intereses de los estudiantes al proceso
de aprendizaje, sin perder de vista el trabajo en grupo.
La prensa se compone de varios niveles de dificultad y de temas para gustos variados.
Con el periódico el alumno, puede escoger la lección que más le
guste y aumentar así su interés por investigar y conocer.
Como logro adicional, se fomenta el ejercicio
del pensamiento independiente y crítico.
Cuando la información es relevante para su vida
cotidiana, el joven y el niño participan con más interés.
Las matemáticas y la información científica, por
ejemplo, cobran vidas cuando los alumnos trabajan
con avisos de ocasión, anuncios, secciones sociales,
deportivas y culturales.
El periódico, visto así, ofrece referentes reales de los datos y métodos que se
deben aprender.
El periódico puede convertirse en una oferta pedagógica complementaria de las prácticas tradicionales, ya que muchos de sus temas resultan similares a los de los libros de texto, cada día cambia la
¿Por qué el periódico
en el salón de clases?
Mirar, escuchar y leer son tres formas distintas
de comunicarse con el entorno que implican distintas herramientas y habilidades.
La letra impresa,
como medio de comunicación, posee características que la distinguen de la comunicación audiovisual.
Oralmente las palabras y las frases se unen y confunden en un discurso continuo.
La comunicación
oral prácticamente no tiene márgenes, el sonido está
siempre presente y se pueden percibir varios mensajes auditivos a la vez: durante una conversación
los interlocutores pueden oír, además de sus voces,
la radio, los ladridos del perro y el tráfico simultáneamente.
En la comunicación oral, se pueden agregar tono
de voz y gestos para completar las ideas y no existe
gran rigor para el orden y pronunciación.
Los medios de comunicación tienen formas especiales de expresar y trasmitir sus mensajes independientemente de lo que dicen a través de la lengua
hablada o escrita.
Por ejemplo, consideramos que la
información es real cuando forma parte de un noticiero porque pertenece al segmento noticioso de la
televisión.
Una información similar, pero que aparezca en el contexto de una telenovela, seguramente será
juzgada como no verdadera, ya que pertenece a un
género identificado con la ficción.
De esta manera podemos concluir que la televisión tiene otros elementos para comunicarnos sus mensajes.
El periódico escolar
El profesor sabe que no basta dejar en li
bertad al niño y al joven para que escriban, investiguen y aprendan por sí mismos,
hay que estimular el deseo de expresarse.
El
periódico escolar.
La historia del periodismo escolar es
más antiguo que el actual interés por utilizar la prensa en el salón de clases, sin embargo sigue siendo un medio de expresión
privilegiado.
El periódico escolar facilita el
conocimiento de la prensa desde dentro, la
organización necesaria para crearlo, los problemas que enfrenta, los límites que impone
el medio (tiempo, espacio, pertinencia, importancia, etcétera).
Los alumnos y el maestro deberán definir el carácter de su periódico (información de la comunidad, exposición
de trabajos de investigación y literarios, de
temas científicos o por época histórica) así
como definir la forma de impresión y difusión (con mimeógrafo, fotocopiado; pocos
ejemplares y circulación por préstamo).
Cuando sea posible, es interesante llevar a los estudiantes a que visiten el periódico local con el objeto de conocer el proceso
de producción del diario.
Es aconsejable que
los alumnos discutan la meta de la visita con
anticipación para que preparen sus preguntas.
acerquen a ella.
Mirar, escuchar y leer son tres formas distintas de comunicarse con el entorno que
implican distintas herramientas y habilidades.
La
letra impresa, como medio de comunicación, posee
características que la distinguen de la comunicación audiovisual.
Oralmente las palabras y las frases se unen y confunden en un discurso continuo.
La comunicación oral prácticamente no tiene márgenes, el sonido está siempre presente y se pueden
percibir varios mensajes auditivos a la vez: durante
una conversación los interlocutores pueden oír, además de sus voces, la radio, los ladridos del perro y
el tráfico simultáneamente.
En la comunicación oral, se pueden agregar
tono de voz y gestos para completar las ideas y no
existe gran rigor para el orden y pronunciación de
las palabras.
Las habilidades para descifrar el mensaje oral tienen que ver más con las emociones y los
sentimientos.
Los mensajes escritos, en cambio, son lineales: una letra después de otra, una frase después de
otra.
Esta característica propia de la escritura, trae
consigo la transmisión de un solo mensaje a la vez,
sin descartar que la lectura de cada receptor puede
ser distinta y que existen infinitos significados en el
texto originalmente escrito.
Para descifrar el mensaje escrito, se debe poseer, además del conocimiento del idioma, un entrenamiento especial para la lectoescritura.
Dominar la
linealidad, el orden sucesivo, los límites y las reglas
de la lectoescritura favorece el pensamiento lógico.
Para leer se debe aprender a no perder la
atención sobre las letras y ver a través de ellas su
significado.
Es necesario reconocer las palabras impresas, saber distinguir entre el placer sensual que
pueden despertar, su seducción y la lógica de su argumentación.
El lector debe renunciar a perderse
por completo en la magia de las palabras y decidirse a navegar por el mundo de las abstracciones.
Por otro lado, la comunicación oral requiere
una práctica de memorización importante, y para facilitar la tarea se recurre, a la narración como recurso mnemotécnico.
Son orales los cuentos, los chistes y los chismes, las anécdotas y las leyendas.
• el PERIÓDICO en
el SALÓN de CLASES •
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