La biblioteca fantástica de Michel Foucault
11 pages
Publié par
wallyrom
Copyright :
Tous droits réservés
MICHEL FOUCAULT.
La biblioteca
fantástica
TRES VECES Flaubert escribió, reescribió La Tentación: en 1849, antes de Madame
Bovary; en 1856, antes de Salambó; en 1872, en el.
momento de redactar Bouvard y
Pécuchet.
En 1856 y 1857...
[Plus]
MICHEL FOUCAULT.
La biblioteca
fantástica
TRES VECES Flaubert escribió, reescribió La Tentación: en 1849, antes de Madame
Bovary; en 1856, antes de Salambó; en 1872, en el.
momento de redactar Bouvard y
Pécuchet.
En 1856 y 1857 publicó extractos de ella.
San Antonio acompañó a Flaubert
durante veinticinco o treinta años -tanto tiempo como el héroe de La Educación.
Resulta fácil leer La Tentación como el protocolo de un delirio arbitrario.
Fastidio de los
primeros lectores (o auditores) ante este monótono desfile de figuras grotescas:
"Escuchábamos lo que decían la Esfinge, la quimera, la reina de Saba, Simón el Mago.
.
.
",
o aún -y es todavía Du Camp quien habla- "San Antonio aturdido, un poco tonto, me
atrevería a decir un poco bobo, ve desfilar ante sí las diferentes formas de la tentación"
Otros parecen encantados de la "riqueza de la visión" (Coppée), "de esta floresta de
sombras y de claridad" (Hugo), del "Mecanismo de la alucinación" (Taine).
Flaubert
mismo invoca la locura, lo fantástico; siente que trabaja sobre la abatida floresta del
sueño: "Paso las tardes con los postigos cerrados, las cortinas echa-das y sin camisa, en
traje de carpintero.
¡Doy voces! ¡Sudo! ¡Es maravilloso! Hay momentos que
decididamente sobrepasan el delirio".
En el momento en que el trabajo llega a su fin: "me
arrojé con furia sobre San Antonio llegando a experimentar una exaltación espantosa.
.
.
Nunca había llegado a estar tan ilusionado".
Ahora bien, en materia de sueños y delirios, se sabe ahora, que La tentación es un
monumento de saber exhaustivo.
Para la escena de los heresiarcas: saqueo de las
Memoires eccIésiastiques de Tillemont, lectura de los cuatro volúmenes de Matter sobre
la Historie du Gnosticisme, consulta de L Histoire de Manichée de Beausobre, de la
Théologie chrétienne de Reuss; a lo que hay que añadir, sin duda alguna, San Agustín y
la Patrologie de Migne (Atanasio, Jerónimo, Epifanio).
Los dioses fueron redescubiertos
por Flaubert en Bournouf/ Anquetil-Duperron, Herbelot y Hot-tinger, en los volúmenes
del Univers pittoresque, en los trabajos del inglés Layard, y sobre todo en la traducción
de Creuzer, las Religions de L Antiqueté.
Las Traditions Tératologiques de Xi-brey, el
Pysiologus que Cahier y Martin habían reeditado, las Histoires Prodigieuses de
Boaistrau, el Duret consagrado a las plantas y a su "historia admirable" han
proporcionado información sobre los monstruos.
Spinoza había inspirado la meditación
metafísica sobre la sustancia extensión.
Esto no es todo.
Hay en el texto evocaciones que
parecen completamente cargadas de onirismo: una gran Diana de Efeso, por ejemplo, con
leones en la espalda, frutos, flores y estrellas entrecruzados en el pecho, racimos de
senos, y rodeándole el talle una gran faja de la que saltan grifos y toros.
Pero esta
"fantasía" se encuentra palabra por palabra, línea a línea, en el último volumen de
Creuzer, en la lámina 88: basta seguir con el dedo los detalles del grabado para que surjan
con fidelidad las palabras mismas de Flaubert.
A Cibeles y Atys (con su lánguida pose, el
codo contra un árbol, su flauta, el vestido recortado en rombos), pueden encontrárselos en
persona en la lámina 58 de la misma obra: el retrato de Ormuz se encuentra en Layard,
del mismo modo que los medallones de Oraios de Sabaoth, de Adonais, de Knouphis se
descubren fácilmente en Matter.
Uno puede asombrarse de que tanta erudita
meticulosidad pueda dar una tal impresión de fantasmagoría; más exacta-mente, que
Flaubert haya experimentado él mismo como vivacidad de una imaginación delirante lo
que pertenecía de una manera tan evidente al rigor del saber.
1
[Moins]
Insérez un miniCalaméo dans votre page Web ou votre blog