Marx, Carlos & Engels, F. - Feuerbach
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Librodot Feuerbach K.
Marx & F.
Engels
C.
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Feuerbach
Oposición entre las concepciones materialista e idealista
(Primer Capitulo de La Ideología Alemana)[1]
[I]
[f.
1] Según anuncian los ideólogos alemanes,...
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Librodot Feuerbach K.
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Engels
C.
Marx & F.
Engels
Feuerbach
Oposición entre las concepciones materialista e idealista
(Primer Capitulo de La Ideología Alemana)[1]
[I]
[f.
1] Según anuncian los ideólogos alemanes, Alemania ha pasado en estos últimos años
por una revolución sin igual.
El proceso de descomposición del sistema hegeliano, que
comenzó con Strauss [2], se ha desarrollado hasta convertirse en una fermentación
universal, que ha arrastrado consigo a todas las «potencias del pasado».
En medio del caos
general, han surgido poderosos reinos, para derrumbarse de nuevo en seguida, han brillado
momentáneamente héroes, sepultados nuevamente en las tinieblas por otros rivales más
audaces y más poderosos.
Fue ésta una revolución junto a la cual la francesa [3] es un juego
de chicos, una lucha ecuménica al lado de la cual palidecen y resultan ridículas las luchas
de los diádocos [4].
Los principios se desplazaban, los héroes del pensamiento se
derribaban los unos a los otros con inaudita celeridad, y en los tres años que transcurrieron
de 1842 a 1845 se removió el suelo de Alemania más que antes en tres siglos.
Y todo esto ocurrió, según dicen, en los dominios del pensamiento puro.
Trátase, sin duda, de un acontecimiento interesante: del proceso de putrefacción del espíritu
absoluto.
Al apagarse la última chispa de vida, las diversas partes de este caput mortuum [i]
entraron en descomposición, dieron paso a nuevas combinaciones y formaron nuevas
sustancias.
Los industriales de la filosofía, que hasta aquí habían vivido de la explotación
del espíritu absoluto, arrojáronse ahora sobre las nuevas combinaciones.
Cada uno se
dedicó afanosamente a explotar el negocio de la parcela que le había tocado en suerte.
No
podía por menos de surgir la competencia.
Al principio, ésta tenía un carácter bastante
serio, propio de buenos burgueses.
Más tarde, cuando ya el mercado alemán se hallaba
abarrotado y la mercancía, a pesar de todos los esfuerzos, no encontraba salida en el
mercado mundial, los negocios empezaron a echarse a perder a la manera alemana
acostumbrada, mediante la producción fabril y adulterada, el empeoramiento de la calidad
de los productos y la adulteración de la materia prima, la falsificación de los rótulos, las
compras simuladas, los cheques girados en descubierto y un sistema de crédito carente de
toda base real.
Y la competencia se convirtió en una enconada lucha, que hoy se nos
ensalza y presenta como un viraje de la historia universal, origen de los resultados y
conquistas más formidables.
Para apreciar en sus debidos términos toda esta charlatanería de tenderos filosóficos que
despierta un saludable sentimiento nacional hasta en el pecho del honrado burgués alemán;
para poner plásticamente de relieve la mezquindad, la pequeñez provinciana de todo este
movimiento joven hegeliano y, sobre todo, el contraste tragicómico entre las verdaderas
[Moins]
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